TRATAMIENTO DE AUTOHEMOTERAPIA

TRATAMIENTO DE AUTOHEMOTERAPIA

El Dr. Jorge González Ramírez comenta: “el gran avance es el transformar al autoanticuerpo en antígeno ¿cómo lograrlo? mediante el choque térmico; lo que significa cambiar la temperatura normal a la que permanece el autoanticuerpo que está en el organismo, que es de 37°C, a una temperatura de 4°C y mantenerlo así. De esta manera el Autoanticuerpo que es un Anticuerpo anormal, el cual es muy lábil se transforma en antígeno. En cambio el resto de las proteínas no se alteran, porque sí así fueran todos los alpinistas o todos los que se congelan un brazo o una pierna estarían inmunizados contra su propio organismos, y esto no sucede”.

A fínales de la década de los 80’s del siglo pasado, perfeccionó un procedimiento con el que logró resolver la interrogante mencionada mediante una mezcla que se elabora con sangre suspendida en una solución adecuada e inocua en proporción determinada por ciertas variables definidas por el médico especializado en el manejo correcto de la autohemoterapia, la cual se trata por medio del choque térmico para transformar a los auto-anticuerpos anormales en antígenos desarrollando con esta preparación un tratamiento al que denominó “Autohemoterapia para el Tratamiento de Enfermedades Autoinmunes”.

La Autohemoterapia consiste en aplicar al paciente la preparación hecha con su propia sangre, la cual se inyecta diariamente. En caso de ser necesario el tratamiento se reinicia después de la última inyección, el número de intervenciones depende de la evolución del paciente.

Como la preparación se hace a base de la propia sangre del paciente en muy poca cantidad, además de estar diluida en una solución salina adecuada e inocua, es obvio que se trata de una autotransfusión mínima por vía subcutánea, también es claro que no existe riesgo de transmisión de infecciones que desgraciadamente si ocurre en muchos casos de las transfusiones sanguíneas tan comúnmente realizadas. Una de las ventajas de esta Autohemoterapia es que no se requiere del uso de ninguna droga inhibidora del sistema inmune, ya que su principio se basa en todo lo contrario, estimularlo para lograr la curación de la enfermedad, teniendo la gran ventaja que no ocasiona efecto colateral alguno.

El Dr. González comenta que “La explicación de la mejoría en la sintomatología diabética, particularmente la angiopatía, es debida a la vasodilatación generalizada del organismo. Teóricamente, los autoanticuerpos, por su gran tamaño, se van depositando en los capilares finos característicos de las zonas con circulación lenta. Su acumulación va causando progresivamente el taponamiento de dichos capilares, situación de la cual puede derivar la gangrena en los pies, el desprendimiento de la retina y la nefropatía. Los macrófagos resultan insuficientes ante la constante acumulación de autoanticuerpos. La autovacuna, actuando como antígeno frente a los autoanticuerpos, limita poco a poco el número y también la acumulación de autoanticuerpos, facilitando su destrucción por los macrófagos.Al existir autoanticuerpos, unos detectables en laboratorio y otros no identificados, se explica el por qué otros métodos, especialmente aquéllos empeñados en producir insulina por microtrasplantes, pueden resultar inútiles de existir anticuerpos antiinsulina que harían obsoleto cualquier trasplante.

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